Los proyectos de colaboración público-privada (PPP, por sus siglas en inglés) se han consolidado en Europa como un instrumento para desarrollar infraestructuras y servicios públicos de gran escala, combinando recursos y capacidades del sector público y del privado. Una característica esencial de las PPP es la asignación o transferencia de riesgos (construcción, disponibilidad, demanda, operación, etc.) al socio privado según su mejor capacidad de gestionarlos, dentro de un marco contractual de largo plazo.
Participar en una licitación PPP conlleva compromisos exigentes, tanto en la fase de adjudicación como durante la ejecución y explotación. En ese contexto, el seguro de caución puede ser una alternativa eficaz a las garantías bancarias tradicionales para respaldar obligaciones del licitador o contratista, con un impacto más favorable sobre su liquidez y capacidad de financiación. La admisibilidad y forma de la garantía se determinan siempre por la ley aplicable y por los pliegos.
¿Qué son los proyectos PPP?
Las PPP permiten que una entidad pública encargue a un operador privado el diseño, financiación, construcción y/o operación de una infraestructura o servicio, bajo un contrato de largo plazo y con una asignación clara de riesgos. Ejemplos típicos son: autopistas, aeropuertos y ferrocarriles; hospitales y centros educativos; redes energéticas y de telecomunicaciones; o agua y residuos.
En la práctica, las PPP pueden articularse como concesiones u otros contratos de larga duración, dentro del marco de la Unión Europea: Directiva 2014/23/UE sobre adjudicación de contratos de concesión (texto consolidado a 01/01/2024) y Directiva 2014/24/UE sobre contratación pública (texto consolidado a 01/01/2024). Ambos textos fijan el marco armonizado de adjudicación en la UE, basado en los principios de igualdad de trato, transparencia y libre competencia.
El papel del seguro de caución en las licitaciones PPP
Para proteger el interés público ante incumplimientos, las licitaciones suelen requerir garantías, por ejemplo: garantía de licitación (bid bond), garantía de cumplimiento o ejecución (performance bond) y, según el caso, garantías de mantenimiento o de explotación (fase operativa del proyecto). La figura concreta y las condiciones vienen dadas por los pliegos y la normativa nacional aplicable. En este contexto, el seguro de caución se convierte en una alternativa con múltiples ventajas frente al tradicional aval bancario.
Ventajas del seguro de caución
- No bloquea liquidez bancaria: no exige inmovilizar efectivo en una cuenta pignorada ni consumir capacidad de endeudamiento bancario, como sucede con muchos avales.
- No computa en la CIRBE: la Central de Información de Riesgos del Banco de España recoge préstamos, créditos y avales declarados por entidades financieras, por lo que una garantía emitida por aseguradoras no figura como riesgo bancario del contratista.
- Alineación con la vida del proyecto: las pólizas pueden estructurarse por fases y adaptarse a los hitos del contrato, siempre conforme indiquen los pliegos.
Un instrumento clave para competir en grandes proyectos
A medida que crece la inversión en infraestructuras sostenibles, digitalización y resiliencia, los proyectos PPP adquieren una importancia estratégica en la ejecución del gasto público. Al mismo tiempo, las empresas privadas necesitan instrumentos financieros que les permitan competir en igualdad de condiciones sin tensionar sus balances.
Con experiencia en caución internacional y conocimiento del marco regulatorio europeo, Sammy Free ayuda a las empresas a estructurar garantías eficientes para proyectos PPP, facilitando su expansión y competitividad en distintos mercados.